EL GOBIERNO DEL CAMBIO HA FORTALECIDO LA DESCENTRALIZACIÓN FISCAL . MÁS RECURSOS PARA MUNICIPIOS Y DEPARTAMENTOS
Entre 2018 y 2024, las transferencias de la Nación a los entes territoriales, a través del Sistema General de Participaciones (SGP), muestran una evolución ascendente que se acelera de manera notoria a partir de 2023. Durante el periodo previo al Gobierno del Cambio (2018–2022), las transferencias crecieron de forma gradual, pasando de cerca de 37 billones a casi 50 billones de pesos anuales, con un promedio cercano a 44 billones. Si bien hubo incrementos, estos respondieron más a la inercia normativa del sistema que a una decisión política explícita de fortalecer la descentralización fiscal.
El quiebre se produce desde 2023, primer año completo del gobierno de Gustavo Petro, cuando las transferencias superan los 56 billones, y se consolida en 2024 con un récord histórico cercano a los 69 billones de pesos. En promedio, durante 2023–2024 los entes territoriales recibieron más de 62 billones anuales, lo que representa un aumento cercano al 42 % frente al promedio del periodo anterior. En términos nominales, nunca alcaldes y gobernadores habían contado con tantos recursos provenientes del nivel central.
Este comportamiento no es menor desde el punto de vista político. Aunque el SGP está regulado constitucionalmente, el Gobierno del Cambio optó por no frenar ni recortar las transferencias, incluso en un contexto de estrechez fiscal, alto déficit y debates sobre ajuste presupuestal. Esa decisión expresa una apuesta clara por la desconcentración del poder fiscal y por el fortalecimiento de los territorios como ejecutores de la política social.
Para ciudades como Cali y departamentos como el Valle del Cauca, esta tendencia se traduce en mayores recursos para educación, salud, agua potable y saneamiento, así como en un refuerzo de los fondos pensionales territoriales. Así, más que un simple aumento contable, la evolución reciente de las transferencias refleja un giro en la relación Nación–territorio: menos centralismo fiscal y más capacidad financiera local. El reto, hacia adelante, ya no es la escasez de recursos, sino su ejecución eficiente, transparente y con verdadero impacto territorial.
Comentarios
Publicar un comentario