¿ FRACASÓ EL SISTEMA FINANCIERO DURANTE EL GOBIERNO DEL CAMBIO ?
Cuatro años después, los estados financieros oficiales de las entidades vigiladas por la Superintendencia Financiera ya están sobre la mesa. Y responden a esa pregunta con una precisión que el debate político casi nunca tiene: cifra por cifra, año por año.
El punto de partida: una banca que llegó fuerte.
En 2022 el Gobierno no recibió un sistema financiero débil. Todo lo contrario.
Durante el primer semestre de ese año, los establecimientos de crédito ya habían ganado $7,4 billones. Al cierre de diciembre, la cifra llegó a $15,7 billones, una de las más altas jamás registradas. El sistema, además, transfirió más de $65 billones en rendimientos a ahorradores e inversionistas.
Ese era el punto de partida real. No una banca al borde del abismo, sino una banca saliendo fuerte de la pandemia.
Después vino el momento más duro, y aquí es donde la historia se pone interesante
Para controlar una inflación creciente, el Banco de la República apretó las tasas de interés. El crédito se encareció, la demanda de financiamiento cayó, y la cartera empezó a deteriorarse.
El golpe se sintió. En 2024, las utilidades bancarias bajaron a $8,3 billones y once entidades cerraron el año en pérdidas: BBVA Colombia, Banco Pichincha, Banco Popular, Bancamía y Scotiabank Colpatria, entre otras.
Para muchos, este fue el momento en que la profecía parecía cumplirse. Las cifras, decían, confirmaban las advertencias.
Pero un análisis más amplio mostraba otra cosa: el sistema conservaba niveles adecuados de patrimonio, liquidez y solvencia. Lo que se veía no era el inicio de una crisis sistémica — era el ajuste típico de un ciclo monetario restrictivo.
El giro: 2025, el año en que el panorama cambió
Este es el dato que casi nadie está mostrando.
En 2025, las utilidades bancarias no solo se recuperaron: subieron a $14,2 billones, un crecimiento del 71% frente al año anterior. Si se suman todos los establecimientos de crédito, las ganancias llegaron a $17,7 billones.
De los once bancos que cerraron 2024 en rojo, solo cuatro seguían en pérdidas al cierre de 2025. Las compañías de financiamiento redujeron sus pérdidas de $401.745 millones a cerca de $192.000 millones.
Y el sistema completo — fiduciarias, fondos de pensiones, entidades de inversión — administró recursos con rendimientos superiores a $129 billones.
La tendencia no se detuvo ahí: entre enero y mayo de 2026, las utilidades bancarias crecieron 44% frente al mismo período del año anterior, con solo cuatro bancos aún en pérdidas.
Lo que realmente enseñan las cifras
¿Significa esto que todas las políticas económicas del Gobierno explican esta recuperación? No. Sería una conclusión tan equivocada como afirmar que el Gobierno provocó una crisis bancaria.
Lo que ocurrió respondió a múltiples factores: la recuperación pospandemia, el ciclo de política monetaria del Banco de la República, el comportamiento de la inflación, la calidad de la cartera, la capacidad de adaptación de las entidades, la fortaleza institucional del sistema colombiano y la dinámica económica.
Pero hay algo que las cifras oficiales sí permiten afirmar con precisión: la predicción de un colapso del sistema financiero no se materializó.
El sistema atravesó un ciclo de expansión, ajuste y recuperación no el fracaso estructural que se anunció.
Veredicto de la evidencia
Predicción:
El sistema financiero colapsaría.
Evidencia:
No hubo colapso; hubo un ciclo de expansión, ajuste y recuperación.
Conclusión:
La hipótesis de una crisis estructural no fue confirmada por los datos oficiales.
La banca atravesó un ciclo de ajuste, pero terminó el cuatrienio con una recuperación sólida y sin una crisis sistémica.
La historia económica suele ser menos dramática que el debate político. Esta vez, los números tuvieron la última palabra.
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